12 de septiembre de 2009

SIMBOLISMO EN LA BANDERA DE MÉXICO

No ha existido ningún grupo humano que no haya poseído un símbolo que los unificara con una conciencia de identidad colectiva. La bandera de México aglutina símbolos que se fusionaron a lo largo de más de cinco siglos. La bandera actual, llamada la Cuarta Bandera Nacional, fue adoptada por decreto el 16 de septiembre de 1968 (Día de la Independencia de México, en 1821) y fue confirmada por ley el 24 de febrero de 1984 (día de la bandera). La versión utilizada hoy en día es una adaptación del diseño aprobado en 1916 por decreto del Presidente Venustiano Carranza. La simbología en la bandera de México se nutrió de tres fuentes principales: 1) la de las civilizaciones que florecieron antes de 1521: olmecas, toltecas, mayas y aztecas, 2) la española, religiosa y colonial y 3) la franco-inglesa del liberalismo ilustrado que se propuso fundar una república con estados autónomos y soberanos.

Los colores
La piedra de fundación de la ciudad capital del Imperio Azteca, Tenochtitlán, fue representada en los códices mexicas con tres franjas diagonales entrelazadas de los mismos colores que la bandera de México. Los colores de la bandera se originaron de los de la bandera del Ejército de las Tres Garantías, que fue el que culminó la guerra de Independencia. Originalmente el significado de los colores fue el siguiente (las 3 garantías del Ejército):
Verde: Independencia (de España, los ideales del movimiento independentista).
Blanco: Religión (fe católica romana y sin tolerancia a otras religiones).
Rojo: Unión (entre españoles adheridos al movimiento y criollos).

El significado fue cambiado debido a la secularización del país, liderada por el entonces Presidente Benito Juárez. El nuevo significado de los colores fue:
Verde: Esperanza (y el águila real en el escudo voltea hacia este color).
Blanco: Unidad de los mexicanos.
Rojo: La sangre de los héroes.
La disposición de los colores en la bandera es a la manera de la bandera de Francia, donde se encuentran representados los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad.

I La simbología azteca
Hay al menos dos niveles de abstracción en el escudo. Uno es la representación pictórica del nombre de la capital del imperio, Tenochtitlán. El otro es la representación de las creencias cosmogónicas de los aztecas. Los siguientes elementos simbólicos tienen su origen en las civilizaciones que precedieron a la colonia:

La montaña sagrada rodeada de agua: Luego de crear el cosmos y ordenarlo, los dioses creadores dispusieron el punto de unión de los distintos niveles y partes del universo. Esta es la montaña sagrada, la primera que surgió de las aguas primordiales y se creía que contenía en su interior cuevas repletas de agua y semillas nutricias, y era un recinto que almacenaba las fuerzas vitales del inframundo. Las pirámides fueron la representación mediante las cuales en cada ciudad se simbolizó toda la cosmogonía, con su lecho hundido y lleno de agua, alrededor del cual se construía todo el reino. Altlepetl fue sinónimo de Reino o Estado.

La piedra de fundación: Huitzilopochtli es el dios tutor de los mexicas. Aguerrido, violento y belicoso, tenía un sobrino adversario, Copil. El mito narra que los Aztecas vivían tranquilos en Aztlán, cuando Huitzilopochtli (el Colibrí del Norte) habló con los sacerdotes y les dijo que debían buscar una tierra nueva donde tendrían riquezas, poder y donde nacería un nuevo pueblo; y que cuando encontraran un águila posando en un nopal habrían llegado a la tierra prometida. Cuando los aztecas se asentaron en Chapultepec (otra montaña sagrada) y empezaron a tener guerras con sus vecinos, Copil animaba a estos en contra de los aztecas. Huitzilopochtli lo venció, lo capturó, lo decapitó y le arrancó el corazón, y un sacerdote bajo sus órdenes arrojó el corazón de Copil lo más lejos posible, en medio del agua, donde se transformó en la piedra de donde nació el nopal que reprodujo su corazón en miles de tunas rojas. Después de aproximadamente 302 años de migración los aztecas encontraron la señal y ahí fundaron Tenochtitlan. Por lo tanto, Tenochtitlan fue construida sobre el corazón de los enemigos de Huitzilopochtli, es decir, del pueblo azteca.

El árbol cósmico (nopal): Para los pueblos del norte fue el nopal, mientras que para los del sur como los mayas, la representación fue la planta de maíz. Señala las direcciones cardinales y los puntos intercardinales, el renacimiento de la planta del maíz, que no se reproduce naturalmente si no es con la siembra humana, las fuerzas de la fertilidad y la recreación de la creación primordial, el principio del cosmos y la reivindicación política (muchas veces el gobernante se representaba como un árbol cósmico en los edificios y códices). El árbol cósmico (y el gobernante) está en contacto con las fuerzas tremendas del inframundo, tiene la protección de los ancestros y manipula las potencias que mantienen el equilibrio del cosmos. Por su parte, los corazones de los enemigos capturados y sacrificados eran llamadas cuanochtli tlazoti, esto es: las preciosas tunas del águila. El jugo de la tuna era emblema de la sangre, soma, elixir sagrado del cual se alimentaba el sol.

El águila: es el águila real o águila dorada. Es un símbolo solar tradicional, anterior a los mexicas, y representa la fuerza violenta. Para los aztecas, representaba a Tonatiuh, el dios sol, su dios principal, el que dio movimiento a la naturaleza y al cosmos con su propia sangre. Es el doble del sol, encarna su faz diurna y el movimiento ascendente hacia el cenit. El águila alude a la guerra sagrada para obtener prisioneros, y la ofrenda de sus corazones al sol, con lo cual se mantiene el orden y el equilibrio cósmicos, y se asegura el amanecer de un nuevo día. En el escudo el águila aparece en posición agresiva. Los aztecas representaban al águila y de su pico triunfal brota el glifo atl tlachinolli, el agua hirviente, la sangre de los enemigos.

La serpiente: En el escudo es una serpiente de cascabel. Los aztecas representaban al águila devorando a una tuna, esto es, el sol alimentándose de la sangre de los enemigos capturados. La serpiente representa la fertilidad de la tierra entre los pueblos agricultores. Por otro lado, en las representaciones antiguas donde aparecen el águila y la serpiente, aparecen en actitud de iguales en la lucha, no una devorando a la segunda, y por tanto con las mismas posibilidades de ganar. Florescano habla de la conquista de los aguerridos aztecas (con su dios Tonatiuh) sobre los pueblos cultos establecidos mucho tiempo atrás en el Valle de Anáhuac, quienes tenían a Quetzalcoatl como deidad principal. Es el triunfo del estado Mexica. El edén donde se creó el maíz y nacen los niños se llama Temoachan es decir, la casa del águila (cielo) y la serpiente (la tierra).

II Simbología española

Carlos V de España decidió un escudo para la ciudad de México (nombre que los conquistadores prefirieron porque podían pronunciarlo mejor que Tenochtitlan) que no incluyó al escudo azteca y fue rechazado por todos, hasta que se volvió al antiguo escudo del águila sobre el nopal que nace de la piedra de fundación. Los religiosos católicos empezaron a usar en la iconografía de iglesias y pinturas este escudo, al advertir la predilección de los conquistados por este símbolo. Parece ser que fueron misioneros católicos españoles quienes agregaron una culebra de agua al escudo de la ciudad de México durante la colonia. Lo hicieron para evangelizar a los descendientes del imperio azteca, al utilizar la memoria colectiva acerca del águila sincretizándola con el símbolo del mal en la religión católica. Con el tiempo se integró a la imagen de la Virgen de Guadalupe y así tenemos los dos símbolos de la identidad mexicana, criolla y mestiza, en las dos imágenes, de la Virgen de Guadalupe y del antiguo Escudo de la capital del Imperio Azteca, que formaron parte del patriotismo criollo del s. XVIII que desembocó en la guerra de Independencia. También en la colonia se añadió la guirnalda con ramas de laurel (a la derecha) y de encino (a la izquierda) símbolos de la victoria y la fuerza, respectivamente.

III Aportación liberal
Los colores y el escudo antiguo es el primer emblema cívico, no religioso, que unió a la insignia azteca con las banderas surgidas de la guerra de independencia y con el pensamiento de la Ilustración. Fueron masones varios de los hombres que lideraron durante mas de una década la guerra de Independencia, y como en el resto de América que se independizó en los s. XVIII y XIX, fundieron sus ideales con los de las nuevas repúblicas independientes.

De esta forma, durante más de 5 siglos y tres tradiciones, se creó un simbolismo nacional mestizo representando la independencia, la unidad y los valores nacionales más estimados, que no debemos olvidar.